"La casa de la Viuda"


Antigua casona datable hacia el siglo XVI.

Se encontraba en la confluencia de las calles de las Peñuelas y de la Iglesia, enfrente de unos antiguos graneros parroquiales.

Destacaban la proporcionalidad de su fachada y su larga y hermosa balconada.

Lamentablemente fue derribada en 1990.

Clica sobre la foto para ver la ampliación de esta hermosa casona desaparecida.


La construcción tradicional

Tradicionalmente la construcción de las casas malanquillanas era sólida, a base de piedra y barro. Se usaba poco la tapia o adobe. Antiguamente se utilizaba la argamasa, un compuesto de cal y arena de gran consistencia y duración.

Los interiores se encalaban, al igual que muchas fachadas. Los suelos se hacían de "galápagos", un yeso muy fuerte y consistente. Las paredes eran muy recias y anchas, para resguardar la casa de los calores del verano y los fríos rigurosos del invierno. El enmaderado de los pisos se hacía con troncos de olmo, muy fuertes y consistentes.

Los tejados se construían con cubierta de cañizo, paja y barro, enluciéndose con yeso por dentro a fin de proporcionar a la vivienda un buen aislamiento térmico. Se remataban con una cubierta de tejas, frecuentemente procedentes de la Tejera de Berdejo.

La ventilación de las viviendas se conseguía abriendo en las paredes ventanucos muy pequeños para evitar la entrada del aire y la ventisca en los largos y fríos inviernos.

Las chimeneas más tradicionales eran cónicas y cubiertas con un sombrerete metálico; también había cuadradas y rematadas con teja a doble vertiente.


Basado en notas de Jesús Marín Rubio: "Crónica Sentimental de Malanquilla"