
La Plaza de Malanquilla
El juego de pelota a mano en Malanquilla.
Se jugaba sobre una pared en la que no había chapa. Sí existía un borde a unos
ochenta centímetros del suelo que hacía picar las pelotas que tocaban allí
y entonces se veía que habían pegado donde no era válido.
Texto redactado a partir del testimonio oral de León Portero Sánchez
Se practicaba los domingos, después de salir de misa. También por las tardes
cuando hacía buen tiempo.
Los equipos estaban formados por tres personas, ya que al no haber pared lateral
hacía falta cubrir mejor el espacio de reobte de la pelota.
Su distribución en el terreno de juego dependía de las condiciones personales
de cada uno. El del centro hacía de zaguero.
Los partidos eran a treinta puntos. En la salida de saque si no se ganaba no se
puntuaba tanto y era cambio de saque. Por lo tanto, los partidos se alargaban
mucho tiempo.
Las pelotas estaban hechas tomando como base un bolo de goma. Encima se
ponía algodón y se forraba con piel de gato o de perro. Eran muy duras.
No había apuestas ni premios en metálico. Lo que se pagaba a veces era un porrón
de vino y cacahuetes. Tampoco se hacían competiciones, aunque en las fiestas
de agosto solían venir aficionados de otras localidades para jugar con los del
pueblo.
El juego de pelota a mano cayó en desuso hacia 1980. La juventud prefiere
el frontenis.
A nivel local, destacó como jugador Bienvenido López.
y recogido en el Programa de Fiestas de Agosto del año 2002.