Un poquito de historia
 

1. Mitos y tradiciones de unos orígenes oscuros e inciertos

La tradición oral popular dice que en tiempos hubo una gran ciudad llamada "Malanca". Pero tras sobrevenir una guerra quedó tan reducida que pasó a llamarse "Malanquilla". La Malanca de entonces se situaría en torno a la Fuente de los Tres Caños y se extendería hasta Valdelacasa.

Esta tradición mezcla cosas de distintos lugares y épocas. "Malanca" es un prado entre los términos de Torrelapaja y Berdejo. En este paraje existía antiguamente una ermita dedicada a la Virgen de Malanca, cuya talla románica (siglo XII) se conserva en la iglesia parroquial de Torrelapaja, de la que es titular la Virgen, también copatrona de la localidad junto a San Millán.

El topónimo "Malanca" es de característica terminación céltica y pudo corresponder en origen a un poblado celtíbero, después romanizado, que hubo en la cima de Los Aguilares. Allí se han encontrado restos de muros y fosos defensivos, cerámicas, molinos de mano y alguna moneda ibérica. Los historiadores han descartado completamente que fuera la ciudad celtíbera de "Malia", involucrada en la Guerra de Numancia (141 AC).

En cuanto a la "gran ciudad" que existió, da la impresión de tratarse de un recuerdo muy vago, que la memoria colectiva de nuestros antepasados se ha encargado de ir exagerando. En realidad, Malanquilla siempre fue pueblo de limitada población a lo largo de la historia. Esto queda demostrado por los censos que se conservan desde 1367. Incluso llegó a despoblarse por entero en 1429, no empezando su población a estabilizarse hasta finales del siglo XV.


2. Los asentamientos medievales

Por lo que sabemos, Malanquilla jamás fue "villa". Desde que en 1338 empieza a citarse, figura siempre como "lugar". Posiblemente hay que buscar el orígen de nuestro pueblo en la repoblación de los siglos XII-XIII tras la conquista de la comarca por Alfonso I, el Batallador. Durante los siglos XIII y XIV en su actual término municipal hubo diversos pequeños poblamientos o aldeas como Calderola (la Casa de los Moros), Cerradilla, Valdeperilla, las Casas,... ninguno de los cuales sobreviviría a la Edad Media.

Las primeras noticias escritas de Malanquilla hablan de los problemas entre la villa de Aranda y el lugar de Malanquilla. En 1338 el rey Jaime II estableció una mancomunidad de pastos y leñas en los Montes Entredichos, un territorio cuya jurisdicción al parecer ya compartían ambos pueblos.

Al igual que las poblaciones vecinas, sufrió la suerte de ser territorio de frontera con el entonces rival reino de Castilla. En numerosas ocasiones, como en la denominada "Guerra de los Pedros", la población debió correr a ponerse a cobijo del sencillo castillo, hoy desaparecido. A partir del siglo XV, con la unión de las coronas de Castilla y Aragón pudo llegar la tranquilidad a la comarca.
 

C O N T I N U A R Á . . .